martes, 17 de octubre de 2017

Versionando un clàsico de Ben & Jerry's

Muy buenas, 

Ciertamente parece que cada año el otoño entra más tarde, seguimos con los días calurosos y soleados,  aunque realmente esto tiene pocas ventajas yo he querido verle "la parte buena" y aprovechar para hacer el último helado de la temporada.  




Hace muchos años, cuando iba al cine con mi familia, solíamos merendar en una heladería Ben & Jerry's que había justo al lado del cine, durante unos años fue como una tradición. Muchas sabréis de que os hablo, para las que no, pues es una cadena de helados americana que tiene unas combinaciones fantásticas de sabores con nombres que caracterizan a la marca como "Cherry Garcia", "Chunky Monkey", "Baked Alaska" ... o mi favorito por excelencia  el "Cookie Dough",  un cremoso helado de vainilla con trocitos de masa de galletas con pepitas de chocolate crujiente. 


Esta receta hace tiempo que me rondaba por la cabeza, pero no sabía muy bien como darle forma. Hace unas semanas preparé unas galletas con pepitas de chocolate y congelé un poco de masa para hacer mi versión de este helado, era el momento perfecto. 








IngredientesPara un molde desmoldable de 22cm de diámetro. (12 porciones aprox.)


  • Para la base de bizcocho:
    80g de azúcar
    2 huevos
    45g harina
    20g cacao en polvo sin azúcar.
    1 cucharadita de levadura en polvo.

  • Para la masa de galletas: 
    120g de masa de galletas con pepitas de chocolate.
    Las típicas cookies americanas. Yo uso está receta, que me encanta, pero podéis usar la que más os guste.  
  • Para el helado: 
    4 yemas de huevo
    120g de azúcar
    1 y 1/2 cucharadita de pasta de vainilla  de buena calidad
    2 claras de huevo (una pizca de cremor tártaro, opcional)
    400ml de nata para montar
    4 cucharadas de cucharadas de azúcar glas
    120g de masa de galletas (en bolitas de 1cm)

  • Para la decoración: 
    200ml de nata para montar, [100ml para hacer nata montada, con un poco de azúcar, y 100ml para hacer trufa (nata+ cacao+ azúcar glas)]
    Mini cookies con pepitas (podéis comprarlas o hacerlas con la misma masa de galletas)
    Bolitas crujientes de chocolate (tipo Maltesers)




























Elaboración: 

  • Para la base de bizcocho: 
    Forramos la base del molde desmoldable con papel de horno, engrasamos y enharinamos los laterales del molde. 
    Precalentamos el horno a 180ºC

    En la batidora (con la varilla) montamos los huevos con el azúcar hasta que doblen el tamaño y estén esponjosos.  Luego incorporamos poco a poco (a baja potencia) la harina, el cacao y la levadura tamizadas  hasta integrarlas a la masa. 

    Pasamos la mezcla al molde y horneamos unos 15 minutos. Pinchamos con un palillo para ver si está hecho, si sale limpio  sacamos del horno. 

    Dejamos templar, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. 

    Una vez frío lavamos el molde que habíamos utilizado y forramos los laterales con papel de acetato (nos vale de horno aunque no quedará tan perfecto). Colocamos la plancha de bizcocho en el interior  y lo reservamos en el congelador.


  • Para la masa de galletas:Debemos hacer bolitas de masa de galleta, aproximadamente de 1cm y congelarlas un par de horas. (Sí, la masa la necesitamos cruda, así es la receta original)

    Yo las tenía preparadas y congeladas con antelación, así es mucho más rápido. Si hacéis toda la masa de la receta que os he enlazado y solo queréis usar una parte para esta receta podéis congelar el resto en bloque para hacer galletas otro día, sin problema.



  • Para el helado: 
    Primero de todo debemos montar las yemas con el azúcar y la vainilla hasta que estén esponjosas y doblen el tamaño. Una vez las tengamos las pasamos a un bol y las reservamos en la nevera.

    El segundo paso es montar las claras (con el cremor tártaro) a punto de nieve,  y dos cucharadas de azúcar bien firmes.  Cuando estén montadas las pasamos a otro bol y las reservamos a temperatura ambiente.

    En tercer lugar deberemos montar la nata, cuando empiece a coger cuerpo agregamos el azúcar glas restante y montamos sin sobrebatir, basta con que esté firme.

    Una vez tenemos estas tres preparaciones es hora de unirlas: A la nata vamos agregando poco a poco la mezcla de las yemas que teníamos en la nevera, con una lengua de silicona, incorporando suavemente con movimientos envolventes.  Después añadimos las claras montadas e integramos de la misma manera, suavemente con la espátula.  La mezcla resultante debe ser tipo mousse.

    Sacamos el molde y las bolitas de masa de galleta del congelador.  Ponemos un tercio de la crema sobre el bizcocho, repartimos un tercio de las bolitas de masa de galleta por la masa, repetimos la operación 3 veces, hasta gastar toda la crema de vainilla y todas las bolitas de galleta congeladas.

    Alisamos la superficie y  congelamos unas 6 horas, o de un día para otro.

  • Para la decoración:
    En este punto debemos trabajar rápido para que la tarta no se nos derrita. 

    Primero desmoldamos y retiramos las bandas de acetato de la tarta.

    Derretimos la Nutella en el microondas (si es necesario) con 30seg. debería ser suficiente.  Con una manga o cuchara vamos haciendo rayas  sobre la tarta. 

    Llevamos al congelador mientras preparamos el resto de la decoración.

    Preparamos la nata y la trufa (montamos una parte de nata con azúcar, y una parte de nata con cacao y azúcar), ponemos ambas mezclas en una manga con una boquilla de estrella.

    Sacamos la tarta del congelador y decoramos los bordes con la manga pastelera, obteniendo un dibujo bicolor,  ponemos las minicookies y las bolitas de chocolate como más nos guste y congelamos hasta que la vayamos a servir. 



Tiene muchos pequeños pasos pero es realmente sencillo, así que no os agobiéis, sobre todo si preparáis la masa de galletas con antelación y dejáis las bolitas preparadas y congeladas.  En realidad la receta no lleva más de una hora de elaboración entre todo, incluyendo tiempo de horno, pero no el de congelación. 

Merece mucho la pena probarla, es súper cremosa, con un bizcocho esponjoso y suave y el crujiente de la masa de galletas con pepitas... a mi me encanta y en casa todo fueron elogios, así que  ya sabéis.  



Espero que os haya gustado la receta y que la probéis en casa.

Un abrazo, nos vemos pronto!

martes, 15 de agosto de 2017

Placeres esponjosos.

Bienvenidas y bienvenidos a esta nueva entrada, 

Hace unas semanas que quería traeros esta receta, pero ciertamente es la tarta maldita, la he hecho 3 veces y las dos primeras no tenía puesta la tarjeta de memoria en la cámara de fotos... después de "hacer" como 50 fotos a la tarta.  Un desastre. 




Pero bueno, a la tercera va la vencida y aquí la tenéis,  es un postre llamativo, suave, afrutado y súper esponjoso.
 






Ingredientes: Para un molde desmoldable de 20cm de diámetro.
  • Para la base de galleta:
    175g de galletas digestive/maria/o las que os gusten
    125g de mantequilla fundida.

  • Para la mousse:
    5 yemas de huevo L
    50g de azúcar
    250ml de leche
    500ml de nata para montar
    150g de chocolate blanco
    250ml de puré de frambuesa*
    7 hojas de gelatina 
*Para el puré de frambuesa necesitamos aproximadamente unos 300g de frambuesas lavadas y 1 cucharada y 1/2 de azúcar glas. Trituramos en una batidora o robot de cocina y colamos bien para que no nos queden pepitas. 

  • Para la decoración:
    8-10 frambuesas
    Un poquito de nata montada azucarada
    Decoración en chocolate blanco. (Yo hice unas chocolatinas con chocotransfers.) 



Elaboración:
  • Para la base de galleta:
    Primero de todo forraremos los laterales de nuestro molde con papel de hornear, así nos saldrá un acabado perfecto y minimizamos el riesgo de que se rompa la tarta al desmoldar. 

    Picamos las galletas (yo lo hago metiéndolas en una bolsa y pasando el rodillo por encima)  

    Fundimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas picadas, ahora cubrimos con la mezcla la base del molde desmoldable que vayamos a utilizar y nivelamos. 


    Reservamos en la nevera para que endurezca.


  • Para la mousse:

    En la batidora con las varillas blanqueamos los huevos con el azúcar. Deben triplicar su tamaño.

    En un cazo grande ponemos la leche a calentar, cuando esté casi hirviendo la apartamos y la agregamos a la mezcla de huevos. Debemos echar la leche en hilos, sin dejar de batir para que el huevo no se nos cueza y queden grumos.  

    Cuando lo tengamos todo bien mezclado pasamos la mezcla nuevamente al cazo y calentaremos a fuego medio unos minutos, sin dejar de remover, hasta que espese ligeramente. ( Si está muy batido no espesará, pero no os preocupéis os quedará igualmente bien). 
    Retiramos del fuego y añadimos la gelatina previamente hidratada. Mezclamos bien hasta que se disuelva completamente, dejamos templar. 

    Fundimos el chocolate blanco en el  microondas o al baño maría.

    Dividimos la masa en dos boles. Ahora deberemos agregar en uno de los boles el chocolate blanco y en el otro el puré de frambuesa.  Incorporaremos con espátula y movimientos envolventes hasta que tenga un color homogéneo.  

    Dejamos entibiar la masa a temperatura ambiente y mientras montamos la nata, no hace falta que esté muy montada, lo justo para que tenga cuerpo.

    Ponemos la mitad de la nata en el cuenco de masa de chocolate blanco e integramos con movimientos envolventes, hacemos lo mismo con la otra mitad en el cuenco de la frambuesa. Antes de incorporar la nata debemos asegurarnos que la masa ha perdido temperatura, que está a temperatura ambiente y no caliente, si no la nata se nos vendrá a bajo.

    Para conseguir el efecto cebra pondremos una cucharada grande de masa de chocolate blanco en el centro del molde, encima de esta, otra de frambuesa y así alternando la masa hasta que la terminemos. 

    Refrigeramos mínimo 4h, aunque con 12h gana en sabor.




  • Para la decoración:Una vez la tarta esté cuajada decoramos con un poco de nata montada, unas cuantas frambuesas y chocolate blanco. En este caso yo hice unas chocolatinas decoradas con chocotransfer de rosas blancas y rosas que "le venía que ni pintao" pero puede ser cualquier decoración como canutillos, chocolate rallado...

¡Y ya podéis servirla y disfrutarla!




Como veis las chocolatinas de la tarta entera no coinciden con las de la foto del corte... eso es porque las del corte son las anteriores que hice, sí, cuando se me olvidó la tarjeta de memoria y me di cuenta cuando ya habíamos servido la tarta y... curiosamente, esta última vez, las rayas de cebra eran más definidas. Pero bueno, todo no se puede tener!


Espero que os encante y la probéis con frambuesa y muchas otras frutas, es muy versátil ;)



Vuelvo pronto con otra dulce receta.

¡Un abrazo!



lunes, 10 de julio de 2017

Caprichos para combatir el calor.

Hola a tod@s,

Hace unos días os preguntaba qué dulce os gustaría ver en la próxima entrada de blog, y gano por goleada el helado. 

Como tenía que cumplir, pero no quería que fuera la típica receta de helado para luego hacer bolas se me ocurrió reversionar uno de mis postres favoritos, la tarta de queso. Así que me pareció que la mejor idea era presentarla tipo sandwiches helados, así no tenía que incorporar la galleta en el helado. 




Veréis que es una receta al alcance de todo el mundo y súper resultona.  En casa están volando, espero que a vosotros también os encanten. 




Ingredientes: Para unos 8 sandwiches helados.

  • Para el helado: 350g de queso crema.
    250ml de nata para montar.
    125g de azúcar glas.
    2 cucharadas hermosas de mermelada de frambuesa.

     
  • Para la galleta:115g de mantequilla
    100g de azúcar
    1 cucharadita de vainilla en pasta o esencia.
    1 huevo L
    100g de harina
    1 pizca de sal.


  • Para decorar: 120g de chocolate con frutos rojos liofilizados. *
    75g de chocolate negro para postres.

    *Yo usé el de la marca Delicious de Dia, pero podéis usar otro, y si no encontráis con frutos rojos podéis cambiarlo por el chocolate que más os guste e incluso incorporar frutos secos picados si os gustan o almendra crocanti. 


Elaboración:

  • Para el helado:
    Montamos la nata muy fría con la mitad del azúcar, debe quedar montada pero no súper firme. Reservamos en la nevera. 
    Mezclamos el resto del azúcar con el queso crema y  trabajamos hasta que el queso esté suave y cremoso. 
    Ahora vamos agregando la nata al queso y mezclando, yo esto siempre lo hago poco a poco con la herramienta de pala y le doy un último toque para que coja aire con la varilla. 

    A partir de aquí podéis usar la heladera si tenéis o  bien hacerlo en modo tradicional. 

    *Con heladera: Pasamos la mezcla a la heladera y la dejamos hasta tener el helado. Luego pasamos la mitad del helado a un recipiente de 1L de capacidad (más o menos), agregamos una cucharada de mermelada distribuida por la superficie y mezclamos ligeramente (no queremos que se tiña toda la masa), añadimos el resto del helado sobre la capa anterior y repetimos el proceso de la mermelada. Congelamos 1 hora y media. 

    *Tradicional: Ponemos la mitad de la crema que hemos hecho en un recipiente apto para congelador de 1L de capacidad, aproximadamente, agregamos una cucharada de mermelada de frambuesa distribuida por la superficie y mezclamos ligeramente (no queremos que se tiña toda la masa), añadimos el resto del helado sobre la capa anterior y repetimos el proceso de la mermelada. Congelamos por 4 horas, más o menos. Deberemos mezclar el helado cada 20 minutos durante la primera hora para que no pierda cremosidad.




  • Para la galleta:
    Mientras nuestro helado se congela procedemos a hacer la galleta, por llamarla de alguna manera ya que no es una galleta al uso. 

    Precalentamos el horno a 170ºC, enmantequillamos la bandeja del horno y colocamos un papel de horno encima, que sobresalga para luego retirar todo el papel y galleta con facilidad.

    Fundimos la mantequilla (yo en el micro) y la mezclamos en la batidora con el azúcar y la vainilla. Agregamos el huevo y luego la harina y la sal (tamizadas), como veis es una masa muy ligera. 

    Vertemos toda la masa sobre el papel de horno y la alisamos, no os preocupéis por que parezca muy fina, es como debe ser. 

    Horneamos durante unos 8 minutos, hasta que la superficie se vea seca pero no dura. 

    Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo. 


  • Para montar los sandwiches: 
    Cortamos nuestra galleta en dos mitades iguales.
    Hacemos bolas de helado que repartimos en una de las mitades, las pondremos sobre cara imperfecta (la superior) dejando que la cara que tocaba con el papel de horno sea la visible una vez finalizados los sandwiches, ya que es la más bonita.  
    Alisamos las bolas de helado y cubrimos con la otra mitad de galleta.
    Recortamos los bordes si han quedado imperfectos. 

     Con un cuchillo de sierra Cortamos en 8 porciones iguales y congelamos durante 40 minutos.

  • Bañar en chocolate: 
    Fundimos los dos tipos de chocolate, los mezclamos y dejamos atemperar un poco.  
    Luego introducimos la mitad de los sandwiches en el chocolate fundido*, escurrimos el exceso y pasamos a una bandeja forrada con papel de horno.  Repetimos con todos los helados y congelamos 10 minutos, para que endurezca el chocolate. 

    Una vez fríos os aconsejo que los envolváis individualmente o en papel sulfurizado o bien en film transparente. 

    *Para el baño os recomiendo que el chocolate esté en un vaso, o un recipiente alto y no muy ancho, en un bol es complicado hacer el baño y se desperdicia mucho chocolate. 




Veréis que parece una receta muy larga, pero en realidad tiene mucho tiempo de congelación. De cocinado y preparación, entre el helado, la galleta y el baño apenas se tarda una hora.



Lo que sí os aseguro es que merece la pena... están riquísimos y si sois fans de la tarta de queso ¡Tenéis que hacerlos!


Espero que os haya gustado esta receta.

Nos vemos pronto para endulzarnos la vida ;)

lunes, 12 de junio de 2017

Cinco años compartiendo recetas.

Buenos días,

Como ya sabréis el día 8 el blog cumplió su 5º aniversario. Parece que fue ayer cuando llena de ilusión pero con muy poca experiencia en repostería, blogs y redes, empecé este proyecto.

La verdad es que el tiempo ha pasado volando, he aprendido muchas cosas, no solo en lo que a repostería respecta, si no también en cuanto a mis metas, límites y aspiraciones. Como sabéis este blog es simplemente una afición, no he pretendido jamás vivir de él, tampoco ser súper conocida, la única intención era compartir mis andanzas, mis recetas y experiencias e ir haciendo camino con todo aquel que quisiera acompañarme.





Pues bien, he de decir que no siempre he sido constante, no siempre he estado animada para encender el horno, ni inspirada para crear diseños o recetas... pero me siento orgullosa de la evolución, de las recetas que he confeccionado a base de probar, errar y acertar y de ir perfeccionando técnicas, aunque sigan siendo básicas para las maravillas que hacen otras personas.  Tampoco he pretendido nunca que este blog fuera un catálogo de tartas imposibles (aunque me parecen fantásticas las tartas esculpidas, modelados y decoraciones elaboradas), lo que siempre he querido es que cualquiera que quiera pueda hacer TODO lo que publico en mi blog, sin que suponga un reto inabarcable.

Y aquí estamos, 5 años después, celebrando que seguimos compartiendo recetas juntos, y os debo dar las gracias por la compañía, algunos sois incondicionales desde mis comienzos, otros (no menos importantes) os habéis ido incorporando a lo largo del camino.   Por eso quiero agradeceros que estéis ahí, y quiero hacerlo con una receta distinta a todas las que hay en el blog, rica, jugosa, afrutada y con una decoración sencilla pero muy resultona.


No me enrollo más y os dejo la receta. Espero que la disfrutéis.






Ingredientes:
 Para dos moldes de 16cm de diámetro y unos 7'5 cm de altura.

  • Para el bizcocho:
    180g azúcar
    3 huevos L
    185ml de aceite
    225g harina
    1 sobre de levadura
    125ml de leche de coco
    50g de pistachos sin sal, pelados y troceados.
    100g de coco deshidratado* (Puede ser rallado)

    *El coco deshidratado tiene un sabor más intenso que el rallado y no es tan seco, lo suelen vender en cubitos o trozos por eso deberemos molerlo con una picadora. 
  • Para el relleno:
    300g de queso de untar
    125g de mantequilla
    200g azúcar glas
    10g de gelatina neutra en polvo (o 9 láminas)*
    40 ml de leche fría.* 
    200g de albaricoques pelados, deshuesados y cortados en trocitos pequeños.(puede ser otra fruta como piña, melocotón, kiwi, cerezas...)

    *OPCIONAL: Este es un truco de Tartafantasía para que con el frosting quede más firme, es infalible. Pero opcional, si la vais a disfrutar en casa no es necesario que hagáis uso de él. Yo no suelo utilizarlo pero con las temperaturas que tenemos y como debía transportar la tarta he preferido ahorrarme disgustos. No modifica en absoluto el sabor.
  • Para decorar: 
    Coco deshidratado molido o coco rallado.
    Decoración en fondant, papel de azúcar o arroz.


Elaboración:

  • Para el bizcocho:
    Precalentamos el horno a 175ºC
    Forramos nuestros moldes con papel de horno, o enmantequillamos y enharinamos lo que prefiramos.

    En la batidora con la varilla montamos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y tengamos una mezcla cremosa. Añadimos el aceite poco a poco y la leche de coco sin dejar de batir.  Cambiamos a la herramienta de pala (si tenemos) e incorporamos la harina con la levadura, previamente tamizadas, agregamos el coco y mezclamos bien, finalmente añadimos los pistachos troceados (en mitades por ejemplo, trozos no muy pequeños) y mezclamos bien con una espátula para que queden bien distribuidos por la masa.

    Repartimos la masa en los dos moldes, más o menos en proporciones iguales, y horneamos por 50 minutos aprox. dependiendo del horno. Cuando esté dorado y haya subido pincharemos con un palillo. Si este sale limpio los sacamos del horno, esperamos 5 minutos para desmoldar y luego dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

    Una vez frío deberemos cortar los bizcochos en láminas del mismo grosor, lo ideal es hacerlo con una lira.  Mis capas de bizcocho eran finitas, pero podéis hacerlas más gruesas, os deben salir unas 4-6 capas, dependiendo del grosor, para que la tarta resulte muy alta. La mía se quedó en 5 ya que si no no me cabía en la caja.


  • Para el buttercream:
    Si vamos a utilizar la gelatina lo primero que debemos hacer es hidratarla en la leche y esperar un par de minutos.  (si son láminas deberemos cortarlas para poder hidratarlas).
    Luego calentamos 15 segundos en el micro a 800w, y removemos hasta que la gelatina se haya disuelto por completo, dejamos templar.

    Utilicemos la gelatina o no ahora debemos batir la mantequilla, hasta que esté pomada. Agregamos el azúcar glas y batir hasta tener una crema esponjosa. Añadimos el queso crema y batimos a velocidad media alta hasta tener una crema blanca y esponjosa (si vemos que queda mantequilla en el lateral y base del bol ayudamos con una lengua y volvemos a batir hasta tener una crema homogénea).  

    Si no usamos la gelatina aquí termina la elaboración de nuestra crema de queso, si la utilizamos debemos añadir ahora la mezcla líquida de la gelatina con la leche, poco a poco y batir enérgicamente para que no queden grumos.

  • Para el montaje de la tarta: 
    Lo primero que debemos hacer es colocar un disco bajo el bizcocho que vaya a estar debajo de toda la tarta (pegaremos el disco a la tarta con un poco de crema). Después debemos racionar nuestra crema de queso en tantas porciones como capas de bizcocho haya, ya que debemos cubrir también la superficie y  ligeramente los laterales de la tarta.

    Vamos rellenando nuestra tarta y alisando con una espátula, después ponemos un par de cucharadas de fruta troceada , sin que esta quede en los bordes, y vamos montando capa a capa.

    Finalmente cubrimos la superficie de la tarta, las imperfecciones y huecos que puedan haber quedado. Esto se hace cubriendo los laterales de la tarta con una capa finísima de crema. Es un "nude cake" o tarta desnuda, así que deben verse los bizcochos.

  • Para la decoración:
    Cubrimos la superficie con el coco y colocamos nuestra decoración de azúcar.

    Yo recorté la silueta de un pájaro en papel de azúcar que luego pegué en una plaquita de fondant de un color similar al papel. Con el fondant fresco le puse un par de alambres de flores para poder clavarlo en la tarta. Lo dejé secar 24h antes de clavarlo.  Es una decoración facilísima de hacer y que queda muy elegante.

    Hice un ranúnculo de pasta de goma+ fondant, en tonos degradados de naranja. Puede ser cualquier flor o flores pequeñitas y podéis hacerla con cortador en vez de modelada.
    Si os animáis con el ranúnculo hay muchos tutoriales para elaborarlo y es realmente sencillo.






    Y... A disfrutar del sabor y el colorido :P



Espero que os haya gustado esta tarta, la verdad es que está muy buena y es un bocado diferente,ideal para el verano porque es fresca y afrutada. 

El año que viene intentaré sorprenderos con otra receta también distinta, pero mientras no os perdáis las próximas entradas de blog. 


Aprovecho para recordaros que estamos de SORTEO en Facebook ¡Podéis participar hasta el día 15!


Un abrazo, vuelvo pronto con nuevas recetas :)